Florentina y Pablo: Una batalla contra el cáncer que se quedó sin techo
Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Para Florentina Quiroz, el tiempo no se mide en horas, sino en suspiros y dosis de medicamento. Desde hace dos años, esta madre sostiene una batalla silenciosa y agotadora contra el cáncer pulmonar que padece su hijo, Pablo Alejandro. Es una lucha donde las palabras suelen quedarse cortas ante la magnitud de un mal que no solo consume el cuerpo, sino también el patrimonio y la paz de toda una familia.
La enfermedad obligó a Florentina y a Pablo, de 30 años, a abandonar su hogar en Burgos, Tamaulipas, para buscar refugio en la capital del estado, cerca del Hospital Regional de Alta Especialidad. Sin embargo, el cambio de residencia ha sido solo el inicio de un desgaste emocional y financiero que hoy los tiene al límite.
A través de la fundación Karitas Felices, Florentina rompió el silencio para lanzar un clamor que nace desde lo más profundo del corazón:
"Les pido de todo corazón que me apoyen; sé que tienen un alma noble. Me encuentro en el albergue Vida Plena con mi hijo gravemente enfermo y postrado en cama. Yo no puedo trabajar por cuidarlo; el cáncer de pulmón que tiene Pablo Alejandro está en una etapa muy grave".
La urgencia es doble. Además de la salud de Pablo, la incertidumbre sobre dónde dormir les quita el sueño. Las citas médicas son cada 21 días, una frecuencia que les impide regresar a su pueblo por falta de dinero para los traslados. En el albergue donde se hospedan actualmente, les han notificado que su estancia debe terminar, dejándolos ante una realidad aterradora: no tienen a dónde ir.
"¿Cómo voy a rentar una casa si ni siquiera tengo para los medicamentos de mi hijo?", cuestiona Florentina. "A toda la gente de Ciudad Victoria y sus alrededores, les pido que se pongan la mano en el corazón y nos ayuden a salir adelante".
Hoy, madre e hijo están solos frente a una enfermedad agresiva que mina sus fuerzas, pero no su fe en la bondad de los demás. La situación de Pablo requiere un entorno digno para continuar su tratamiento oncológico y el apoyo de la comunidad para adquirir las medicinas que su cuerpo exige.
¿Cómo ayudar? Si usted tiene la posibilidad de brindar un espacio para que esta familia permanezca en la ciudad o desea colaborar con los gastos médicos, puede comunicarse directamente con Florentina Quiroz al teléfono 841 132 9088.
También se reciben donativos económicos a la cuenta BBVA: 4152 3139 5643 4257, a nombre de Florentina Quiroz. Cada peso recaudado se destinará íntegramente a las medicinas de Pablo Alejandro.
Hoy es el momento de demostrar que, en Tamaulipas, nadie lucha solo. ¡Apoyemos a Florentina y a Pablo!
