Con escobas, cubetas, ramos y alimentos, los visitantes pasaron parte del Día de Muertos junto a las tumbas de sus familiares.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Desde temprana hora, las familias llegaron a los panteones de Ciudad Victoria cargadas con escobas, cubetas y flores. Limpiaron las sepulturas, renovaron los arreglos y dedicaron la jornada a recordar a sus padres, abuelos y otros seres queridos.
Algunos visitantes llevaron alimentos y permanecieron varias horas junto a las tumbas. El almuerzo se convirtió en otra manera de prolongar la visita y compartir el día en familia.
En los panteones del Cero Morelos y de la Cruz se celebraron misas por los fieles difuntos, en las que familiares y visitantes elevaron oraciones por sus seres queridos.
La música y la danza llegaron al Cero Morelos con la familia Valero, que recorrió sus pasillos con una presentación de Xantolo. Durante el recorrido se detuvo frente a las tumbas de sus propios familiares para recordarlos mediante esta tradición.
En el Panteón del Refugio, los visitantes recibieron gratuitamente café y pan de muerto. También encontraron un altar dedicado a las personas sepultadas en el lugar.
En el exterior de los cementerios, los comerciantes ofrecieron flores naturales y artificiales. El cempasúchil destacó entre los arreglos llevados hasta las tumbas.
La jornada incluyó servicios de salud. En el Cero Morelos se instaló un módulo de vacunación contra influenza y COVID-19, donde las dosis disponibles se agotaron. En el Panteón de la Cruz, personal de Vectores distribuyó larvicida para evitar la reproducción del mosquito transmisor del dengue.