Es posible dejar las drogas y rehabilitarse
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La rehabilitación del consumo de drogas y otras adicciones resulta costoso en un centro privado, donde la mensualidad puede alcanzar hasta los 18 mil pesos.
En Ciudad Victoria, las colonias más pobres, situadas al oriente de la Ciudad, donde hay escasos servicios públicos, son caldo de cultivo para el consumo de drogas como el alcohol, resistol, marihuana, piedra, Crack, entre otras.
"Los padres de familia apenas si ganan un salario mínimo, dinero que no alcanzaría para enviar un hijo adicto a un centro de rehabilitación”.
“Un centro privado les cobra 18 mil pesos mensuales y se ven obligados a vender casa y otros bienes”, relata Aliber Segovia, un promotor de la Misión Internacional "Dios Proveerá".
La “Misión Dios Proveerá” atiende actualmente a un grupo pequeño de jóvenes que se han captado en las Colonias del Oriente.
Durante los recorridos que realiza Aliber, entrega chocolates a cambio de un donativo económico que puede ser de 10 pesos.
La historia que comparte Aliber Segovia es necesaria para comprender el fenómeno de las drogas y ofrecer a las familias que están padeciendo el problema, una luz en medio de la oscuridad, una salida gratuita al problema de las adicciones.
La Misión Internacional Dios Proveerá opera en la Colonia Gutiérrez de Lara, donde el hermano Alfredo es el encargado del Centro que ofrece diariamente alimentación gratuita, oración, estudios bíblicos y consejería.
"No se paga un solo peso por la estancia. Los jóvenes que se encuentran rehabilitándose no pueden salir a la calle a vender chocolates debido al riesgo que puedan reincidir. Yo ya no estoy interno porque me rehabilité hace 9 años y ahora trabajo en la Misión".
Aliber es originario de Miguel Alemán, Tamaulipas, lugar donde comenzó a consumir drogas a la edad de 12 años, al igual que otros chicos de su pueblo, porque resultaba una práctica común.
"Mis padres nunca se dieron cuenta o si se dieron cuenta no me cuestionaron, hasta que me fui a Monterrey a estudiar la carrera de Derecho”.
“Sólo hice un semestre porque ya no podía más, estaba hundido y me gastaba todo el dinero que me mandaban para estudiar, comprando drogas... les dije a mis padres que yo mejor quería trabajar".
Pero el dinero del trabajo también se lo gastaba en drogas, cada vez más fuertes, hasta convertirse en un vagabundo en las calles de Reynosa.
"Ahí en Reynosa me metí a un centro de rehabilitación, pero no duraba, siempre reincidía, caí a lo más bajo que es el consumo de piedra, ya eso es lo más bajo porque ya nadie te quiere dar trabajo”, comenta.
“Pierdes la confianza ante todos... en ese tiempo me dejó mi esposa, ya no me soportaba y yo le agarré coraje, no me ponía en sus zapatos como ahora que comprendo el que me haya abandonado".
La recuperación comenzó al llegar a un Centro de la misma Misión Internacional que en el 2008 se ubicaba en el Municipio de Jaumave.
Y más tarde al llegar a Ciudad Victoria, la recuperación fue una realidad.
"Pienso que Ciudad Victoria era el propósito que Dios tenía para mí, para poder dar testimonio de mi vida, y ayudar a otros con mi mismo problema".
Actualmente Aliber junto a los hermanos que atienden la Misión Dios Proveerá imparten pláticas en escuelas secundarias de todo el Estado, para prevenir el consumo de adicciones y el pandillerismo.
"Hasta me casé aquí y tengo 3 hijos. Espero nunca volver a reincidir en ese infierno, y que Dios me sostenga. Visitamos todas las colonias de la Ciudad para invitar a las personas a este Centro".
¿DÓNDE SE LOCALIZA?
La Misión Dios Proveerá se encuentra en la Calle Técnicos esquina con Contadores número 105 de la Colonia Gutiérrez de Lara.
El teléfono a donde pueden llamar los interesados en rehabilitación, es 834 125 96 69.
