Entre socavones y aguas negras viven familias de la Miguel Alemán
De acuerdo con los vecinos afectados, desde el pasado viernes comenzaron a reportar el colapso de la tubería de aguas residuales, situación que se agravó tras las recientes lluvias. El agua contaminada ingresó a varios hogares y generó temor, incertidumbre y riesgos sanitarios para las familias del sector.
Como primera respuesta, personal de Comapa realizó trabajos de desazolve mediante la apertura de una zanja. Sin embargo, según denunciaron los habitantes, las maniobras terminaron por fracturar la tubería principal de drenaje, lo que agravó el problema y ocasionó un mayor taponamiento en calles aledañas.
Los residentes señalaron que las labores fueron suspendidas de manera inconclusa y se retomaron hasta el lunes, cuando se abrieron dos socavones más para intentar liberar las aguas residuales. No obstante, hasta el momento no se ha reparado la línea dañada ni se ha atendido por completo el primer hundimiento, por lo que el derrame de aguas negras persiste.
Mientras la Comapa de Lalo Gattás atribuye este tipo de taponamientos a la basura arrojada por la ciudadanía, en el lugar de los trabajos se observaron cajas de pizza y botellas de refresco presuntamente dejadas por trabajadores de la propia paramunicipal, situación que generó molestia entre los habitantes.
La afectación no quedó únicamente en la destrucción de la calle. Vecinos aseguraron que las aguas negras invadieron patios y viviendas, obligándolos a realizar labores de limpieza durante horas para evitar mayores daños y posibles enfermedades.
“Aquí tenemos un patio muy amplio y toda el agua se me metió. Tengo un niño con discapacidad y estuvimos limpiando hasta la una de la mañana porque el olor era insoportable y no se podía estar aquí”, relató la señora Rosa, una de las afectadas.
Otro vecino, identificado como Alberto, explicó que incluso tuvo que realizar excavaciones dentro de su propiedad para tratar de drenar el agua residual que comenzó a filtrarse y afectar la estructura de su vivienda.
“Pensé que era una fuga de agua potable, pero al escarbar me di cuenta de que era agua negra por el olor tan fuerte. Ya me dañó el pavimento de mi casa”, comentó.
Habitantes del sector señalaron que esta no es la primera vez que enfrentan una situación similar. Aseguran que los problemas de drenaje son constantes y que las soluciones implementadas por Comapa son temporales, sin atender de fondo una problemática que mantiene en riesgo la salud y el patrimonio de decenas de familias.
