Entre concreto, maquinaria y liderazgo: ellas construyen el Túnel Américo Villarreal Guerra
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– En medio del ruido ensordecedor de la maquinaria pesada, el olor a concreto fresco y el ir y venir de más de 400 trabajadores, hay algo que rompe con lo común en esta megaobra: el liderazgo femenino.
Stephanie Castro es una de las cuatro mujeres que actualmente forman parte del equipo que construye el Túnel Américo Villarreal Guerra, una de las obras más importantes en Tamaulipas. Rodeadas por un mar de hombres, ellas no solo resisten: también dirigen.
“Somos cuatro mujeres entre más de 200 hombres en este tramo”, dice Stephanie con una mezcla de orgullo y honestidad.
“Al principio sentía miedo de dar órdenes, porque nunca me había tocado estar en un entorno así. Pero mi jefe me dijo: ‘tienes que creértela, tú eres la encargada’… y poco a poco lo fui entendiendo”.
El reto no ha sido menor, Stephanie, auxiliar del ingeniero encargado del portal de entrada, ha tenido que aprender a tomar decisiones firmes y hacerlas valer.
Mientras tanto, su compañera, auxiliar de maquinaria, coordina toda una operación que tradicionalmente ha sido dominada por hombres.
“Sí da un poco de adrenalina trabajar aquí. Darle indicaciones a hombres que a veces no creen que una mujer pueda liderar es complicado, pero ahora ya nos respetan, hay un buen ambiente”, afirma.
Aunque han tenido momentos difíciles —e incluso han pensado en renunciar—, ambas coinciden en que la experiencia ha valido la pena.
“Lo más difícil fue el inicio, cuando no sabía cómo imponerme… pero ahora estoy feliz de todo lo que he aprendido”, comparte una de ellas.
Lo más valioso que se llevan de esta obra, más allá del aprendizaje técnico, es el crecimiento personal.
“Nunca pensé que me sentiría tan bien en una construcción. Aquí aprendes de todo, desde los obreros hasta los ingenieros. Es un ambiente del que muchas mujeres se están perdiendo por miedo o prejuicio”.
Su mensaje para otras mujeres es claro: sí se puede.
“No tengan miedo. Las mujeres también podemos trabajar aquí, tenemos la capacidad y el carácter para liderar y aprender en cualquier obra”, coinciden.
Entre varillas, planos y tierra removida, las mujeres como Stephanie demuestran que no hay espacios imposibles. Porque también en la construcción, el futuro se levanta con manos de mujer.