Dos años de reportes y ninguna solución: vecinos hartos de ser ignorados
Las recientes lluvias registradas en la capital provocaron que la piedra, grava, arena y escombro que los propios habitantes habían colocado para rellenar los desperfectos fueran arrastrados por el agua, dejando nuevamente al descubierto los enormes huecos.
Uno de los baches presenta características similares a las de un socavón, con una profundidad aproximada de 40 centímetros, y bloquea el acceso a dos viviendas. Para alertar a los conductores sobre el riesgo, los vecinos colocaron un neumático, una vara de madera y una prenda de color rojo como señal preventiva.
Una vecina relató que la noche anterior un vehículo cayó en el hoyo y resultó seriamente dañado.
“Se escuchó horrible. Anoche una señora pasó con su vehículo, no vio el socavón y cayó. Se le rompió toda la llanta. Salimos a ayudarla porque no podía salir y mejor decidimos poner un aviso para advertir a quienes pasan por aquí que tengan mucho cuidado”, comentó.
Los habitantes señalaron que desde hace más de dos años han presentado solicitudes formales ante la administración municipal encabezada por Lalo Gattás, sin obtener respuesta.
“Fuimos y dejamos un oficio; ya van dos años y nada. Aquí se necesita pavimentar porque es una bajada natural de agua y todo lo que pongamos se lo lleva la corriente”, expresó otro de los afectados.
La problemática también se presenta metros más adelante, sobre la calle Sierra Madre Occidental del mismo fraccionamiento, donde varios baches de gran tamaño han tenido que ser intervenidos por los propios vecinos debido al riesgo que representan para quienes transitan por la zona.