54 años juntos… y el mismo cariño intacto
Llevan 54 años juntos. “Cincuenta y cuatro”. Lo dicen con naturalidad, como si hablaran de cualquier cosa, pero basta mirarlos para entender que no es cualquier historia. Un cariño tranquilo, firme, de esos que ya no se ven tanto.
Hablan del matrimonio de antes y del de ahora.
Él reconoce que los tiempos han cambiado y que, desde su manera de pensar, algo se ha ido perdiendo en el camino. “Ya no hay la seriedad de antes, ya no hay respeto”, comenta.
Cree que parte de la responsabilidad también ha sido de los padres, por permitir ciertas cosas, y que hoy incluso llamar la atención a un hijo o a un nieto puede convertirse en problema.
“Uno ya les dice qué está bien y qué está mal. Si quieren entender, qué bueno. Y si no… Dios que los ayude”.
Pero si algo habla de compromiso es su propia familia. Tienen siete hijos —cinco mujeres y dos hombres—, 23 nietos y tres bisnietos.
Cuando se le preguntó cómo conoció a doña Narcisa, bromea diciendo que si empieza a contar la historia nos quedaríamos ahí todo el día. Pero deja claro que lo suyo fue sencillo, directo, sin tantas vueltas.
Y cuando se le pregunta cuál es el secreto después de tantos años, él sonríe y dice que lo único que puede expresar es: “Que la adora con toda su alma y que la ama con todo su corazón a su compañera de vida”. Y añade: “Mientras Dios me dé licencia, yo seguiré cuidando de ella y amándola”.
Cincuenta y cuatro años después, siguen uno junto al otro. Y eso, en estos tiempos, ya lo dice todo.