El futuro del PAN

Este domingo el PAN Tamaulipas eligió a su Consejo Estatal. 47 mujeres y 47 hombres que tomarán las decisiones más importantes de su partido en la entidad durante los próximos tres años.

Entre estas decisiones estará el permitir o no la reelección de los actuales alcaldes panistas en 2018, y avalar los métodos de selección y las candidaturas de quienes competirán por un puesto de elección popular el próximo año.

Como ve, no es poca cosa. Sin embargo, la diferencia que tendrá este consejo a sus antecesores es que ahora cuentan con un líder político en la figura del Gobernador del Estado, lo que facilita la creación de acuerdos, el respeto de consensos y la desaparición de tribus o corrientes que vivían en pugna permanente.

Y es que ahora el PAN de Tamaulipas es gobierno. Así lo recordó Cabeza de Vaca en su discurso ante más de mil militantes de los 43 municipios reunidos en la capital.

El primer panista de Tamaulipas pidió confianza y paciencia a sus correligionarios, al mismo tiempo que dijo que en poco más de 7 meses con el PAN en el gobierno se han hecho más cosas que durante los 86 años que el PRI gobernó la entidad.

El gobernador fue claro al señalar que los gobiernos priistas no sólo rehuyeron el problema de la inseguridad, sino que también debilitaron a las instituciones encargadas de combatir la delincuencia.

Y reafirmó que “la lucha por la pacificación de Tamaulipas la vamos a ganar”.

Mientras tanto, los priistas tamaulipecos siguen paralizados y en el olvido de su Comité Nacional.

El partido de Peña Nieto está concentrando en la elección del Estado de México, y de su resultado dependerá la estrategia que seguirán, incluida la renovación de las dirigencias estatales y las delegaciones federales en los entidades.

Y es que una derrota en la cuna del presidente podría relegarlos hasta el tercer lugar de las preferencias electorales para el 2018.

Sin embargo, esa parálisis ha ocasionado una fuga de cuadros que ven en MORENA su bote salvavidas, y aunque desde la dirigencia local comparan estas renuncias de la militancia con las ratas que abandonan el barco, lo cierto es que el bote se sigue hundiendo y no hay capitán que lo salve.

Así que el PAN y el PRI de Tamaulipas viven dos realidades completamente distintas.

Mientras que Acción Nacional se prepara ya para la contienda del próximo año, proceso que arrancará en septiembre próximo, el Revolucionario Institucional todavía no sabe porque perdió las pasadas elecciones, de las que por cierto están por cumplirse un año.

El futuro tricolor en Tamaulipas no es muy halagador, y es que el PRI puede llegar a las elecciones de 2018 con dos ex gobernadores de su partido tras las rejas.

Porque mientras Tomás Yarrington está en una prisión italiana a la espera desde su extradición a los Estados Unidos, Eugenio Hernández se la pasa tramitando amparos para no ser sorprendido por una orden de aprehensión o una orden de extradición al vecino país, donde es buscado por lavado de dinero.

Y sin un liderazgo claro, ni rumbo ni estrategia, es difícil llegar a cualquier parte, especialmente si se tiene competencia.

Por eso el futuro del PAN resulta muy prometedor. Cabeza de Vaca ya está haciendo su parte, ahora le toca a su partido cumplir con la suya.

De eso se trata este Consejo Estatal recién electo. De que los panistas se pongan de acuerdo y jalen para el mismo lado que jala el gobernador, y es que los riesgos de no hacerlo pueden ser graves. Y para muestra, ahí está lo que le pasó a Egidio y al PRI. No hay mejor ejemplo.

Pues eso.