Estreno desigual

El gran interés o atractivo electoral para todos los mexicanos en el 2018, será, indudablemente, la elección del próximo Presidente de la República. Encontrar al sustituto de Enrique Peña Nieto robará la atención nacional.

Sin embargo, para los tamaulipecos la elección federal del año próximo trae un ingrediente especial: el estreno de la reelección de los alcaldes. Será la primera ocasión en que, los ciudadanos de esta entidad podremos ir a las urnas para darle una segunda oportunidad a los presidentes municipales, o de plano asestarles un rotundo “no”.

El artículo quinto transitorio de la Ley Electoral de Tamaulipas, establece que: “Los Ayuntamientos electos en el proceso electoral de 2016 durarán dos años en funciones, del primero de octubre de 2016 al treinta de septiembre de 2018”.

Y añade, en su segundo párrafo: “La elección para renovar dichos cuerpos edilicios se llevará a cabo en la misma fecha que las elecciones para renovar a los poderes Ejecutivo y Legislativo federales, que, en ese año se celebrarán el primer domingo de julio, en términos de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y conforme a los plazos que para la realización del proceso establezca el IETAM”.

Como se ve, la ley estatal es clara en cuanto a fechas o plazos.

Sin embargo, no lo es tanto en cuanto al procedimiento para que esa oportunidad de reelección que tendrán los miembros de los Ayuntamientos, se ejerza sin violentar derechos de otros.

Es decir, no hay garantía de igualdad en la
competencia.

Por ejemplo, está definido en la ley el plazo en el que un servidor público deberá separarse de su cargo para competir en una elección, pero el asunto se complica cuando se trata de los procesos internos de los partidos.

¿Cómo podría competir un alcalde en igualdad de condiciones que otros aspirantes, por la candidatura de su partido?

Porque una cosa es la disputa interna de los partidos por las candidaturas y otra muy distinta el proceso electoral.

Al respecto, el Magistrado electoral de Tamaulipas, Edy Izaguirre Treviño, advierte que “de no tomarse medidas preventivas se vendrá un gran problema para partidos políticos y órganos electorales”.

Una medida preventiva será hacerle ajustes urgentes al ordenamiento normativo en materia electoral, para garantizar esa igualdad en la competencia, y evitar con ello una “lluvia” de impugnaciones en los tribunales.

De hecho, la Ley Electoral de Tamaulipas requiere de otros ajustes,  pero , éste, el de la reelección de los Ayuntamientos, es el más urgente de clarificar.

El tema se complica más porque, el proceso electoral del 2018 inicia el segundo domingo de septiembre próximo y en diciembre los partidos políticos deberán definir las normas para sus procesos internos.

Eso significa que el tiempo es corto para reformar la ley local.

EL RESTO

Por cierto, quiérase o no, los actuales alcaldes tendrán ventaja sobre el resto de los competidores en una elección.

Por más que la ley fije plazos para que los ediles en funciones se separen del cargo, nada les impedirá que en el año, o dos años de ejercicio, se coloquen en el ánimo del electorado usando el efecto mediático que les deja su cargo.

Algo que será imposible impedir con una reforma legislativa.

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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